Eduardo ArtésPrimer Secretario del Partido Comunista Chileno (Acción Proletaria)Sin duda que son las propias actitudes, la vida, la realidad, lo que entrega la razón, la calidad de verdad a tal o cual afirmación, en nuestro caso, a la política.
Hemos sostenido desde años, que en Chile se cogobierna entre la "alianza" y la "concertación" o entre la "concertación" y la "alianza", que entre estos dos bloques del neoliberalismo y pro imperialismo existe un maridaje, que son la "vieja" derecha y la "nueva" derecha, todo por cierto, contra los intereses de la soberanía nacional, de los derechos de los pueblos y trabajadores de Chile.
Desde diferentes sectores se nos señalaba que se nos pasaba la mano, que no era lo mismo un Freí que un Piñera, estos mismos detractores, también nos decían que Busch no era lo mismo que Obama, bien, no serán lo mismo, pero se parecen mucho y lo principal es que representan los mismos intereses ¿o no?
Es interesante ver que la "oposición" institucional, parlamentaria, es decir, la "concertación", incluidos en ella los 3 diputados del P"c", no atinan a presentar ninguna propuesta de fondo distintas a las de Piñera y la "alianza", hoy gobernante, mas su preocupación, en un acto que los retrata de cuerpo entero, es reclamar porque el gobierno de la "alianza" aplica y promueve, en lo fundamental, los mismos proyectos de la "concertación", que les están quitando sus banderas, a lo que la "alianza" le replica que no hay problema, que estos son y han sido siempre de la derecha ¿?.
El 21 de Mayo, en su cuenta al Congreso, Piñera hizo promesas y más promesas, claro, todas a largo plazo, pero sobre las mismas materias y en la misma dirección que lo hacían anteriormente los gobiernos "concertacionistas", y para que nadie se equivocara y pensara que existía algún cambio, también en el centro de Valparaíso se reprimió fuerte a la verdadera oposición, a la oposición popular que se desarrolla y se expresa lejos del parlamento.
A ojos vistas, hoy por hoy nadie puede negar que en lo fundamental, en lo institucional y económico, los gobiernos de la "concertación" fueron la continuidad, los aplicadores de las políticas diseñadas y dejadas muy bien amarradas ( constitución fascista del 80) de la dictadura, y hoy, al igual que la "vuelta del perro", tenemos al frente del gobierno a los continuadores de los continuadores, a los cachorritos de Pinochet, que fueron protegidos, sin tomar ninguna medida para su destrucción política, por la auto proclamada "progresista" "concertación".
Es claro que desde la concertación, aquí nos referimos a sus faranduleras y corrompidas direcciones, y no a la gente de base, a quienes sufren y viven los mismos problemas sociales que las mayorías, hacen esfuerzos para presentarse como una "verdadera" oposición al gobierno de los empresarios, esto es normal que lo hagan, la cuestión está en no dejarnos engañar, en no permitir que desde las aspiraciones y luchas sociales, populares de las masas, se asuma este embuste y fraude político.
No sólo desde el análisis, sino que desde la práctica, está claro que la oposición al piñerismo empresarial y pro imperialista no está hoy en el "parlamento" mofletudo y farandulero, sino que debe asumirse desde la lucha y reivindicación obrera, popular, desde las bases mismas de los pueblos de Chile, es decir, desde allí y sólo desde allí, es posible pararnos, resistir, acumular fuerzas y golpear a los administradores del gobierno, a la "alianza", a Piñera, no hay otra forma.
En lo que toca a la construcción, a la unidad de la verdadera oposición al gobierno empresarial y pro imperialista, es del todo fundamental continuar, reforzar hasta alcanzar un nuevo nivel, la unidad y combatividad en las movilizaciones (las estudiantiles han sido todo un ejemplo, donde los jóvenes del PC(AP) mostraron tanto esta política como la práctica) así como en la construcción en el seno de las organizaciones de masas y en las masas mismas, de miles de eventos unitarios antipiñeristas, discutiendo y tomando medidas sobre el quehacer, como hacerlo y para donde apuntamos.
Hoy la lucha por la Asamblea Constituyente y una nueva Constitución Política, por la soberanía y el antiimperialismo, son elementos centrales, de unidad y de orientación de las luchas, de los miles de combates que desde el mundo sindical, estudiantil, pueblos originarios, vecinales, cultural, etc. se deben levantar, que se levantarán en torno a sus reivindicaciones concretas y especificas, ASÍ y sólo ASÍ nos levantaremos, se levantará la verdadera oposición al piñerismo, se proyectará la salida de superación social, la salida DEMOCRÁTICA POPULAR Y REVOLUCIONARIA.