domingo, 24 de julio de 2011

Documento: Asamblea Constituyente Nueva Constitución.


ASAMBLEA CONSTITUYENTE
NUEVA CONSTITUCIÓN Con protagonismo popular...
¡AHORA!
(Propuesta para una Plataforma política en torno a la Asamblea Constituyente.)

Con la elaboración de la camarada María Eugenia Ahumada.

Versión Nro. 2 - miércoles 06 de julio, 2011. El presente documento ya tiene su tiempo de elaboración, es un importante aporte que nos dejara nuestra recordada y querida camarada María Eugenia Ahumada, antes de fallecer, al publicarlo sólo lo hemos actualizado en relación al actual gobierno de la “alianza” encabezado por Piñera. Se publica ampliamente como un aporte al debate y a la lucha por una Asamblea Constituyente y una nueva Constitución Política para Chile.

Comisión Nacional de Comunicaciones

Partido Comunista Chileno (Acción Proletaria)
PC(AP)
www.accionproletaria.com

Julio del 2011

Introducción:

Chile y el mundo están viviendo una crisis profunda, una crisis económica, energética, política y social de carácter estructural:

La creciente concentración de la producción nacional y mundial en cada vez más reducidas manos, la expansión militar del imperialismo norteamericano y europeo, especialmente británico, alemán y francés, el re-armamentismo del Estado alemán, la fuerte presencia económica del imperialismo japonés, la aparición de nuevas formas de imperialismos como el ruso y el chino; el restablecimiento del rol los Estados en los años 80 a sus funciones originales al servicio de los intereses del Capital y, por ende, en defensa de la propiedad privada, el desmantelamiento o cooptación de casi todas las estructuras obreras y populares, la concentración de grandes masas humanas en enajenantes macro-ciudades, los ininterrumpidos intentos migratorios de grandes masas de desplazados económicos desde los países en vías de desarrollo hacia los industrializados, la expansión de las pandemias y la neo-expansión de las hambrunas (en 40 millones han aumentado los seres humanos que tienen riesgo de muerte); la utilización de granos para la producción de biocombustibles que está encareciendo la alimentación; la concentración de la producción de medicamentos en manos de tres o cuatro cadenas farmacéuticas mundiales; el pre-calentamiento global, la depredación ambiental y el saqueo incesante que las empresas extractivas ejercen sobre los decrecientes recursos naturales llevando a la tierra al riesgo creciente de extinción de vastos sectores de su fauna y flora, son algunas de las fundamentales características del neoliberalismo.

Desde la perspectiva puramente económica se resume, en sus aspectos medulares, el neoliberalismo, como la liberalización casi total del movimiento de capitales, en su forma financiera, de manera tal que sea posible realizar la transacción de miles de millones de dólares al instante en las bolsas de comercio del mundo. El capital fluye libremente desde un país a otro. Inversamente, para el flujo de trabajadores desde los países subdesarrollados a los centrales, se van erigiendo cada vez más trabas. Los trabajadores quedan encerrados en sus fronteras nacionales y casi desprovistos de sus mecanismos históricos de intervención política. Así se expresa que la liberalización del mercado, especialmente del financiero, es inversamente proporcional a la fuerza de la clase obrera y de las masas trabajadoras. Es decir, en la medida que la clase trabajadora ha ido perdiendo su potencia combativa, el capital ha ido adquiriendo más espacio. Ergo, la liberalización del capital financiero, denota una flaqueza relativa de la capacidad de lucha de los trabajadores y pueblos sometidos.

El neoliberalismo ya nada puede ofrecer a las grandes mayorías. Se está agotando. Los pueblos están manifestando su descontento. La expansión sin contrapeso de todas sus tendencias predadoras lo han llevado velozmente al punto de extenuación. Seguirá sobreviviendo sobre la base de intervenciones económicas y militares en diferentes países, guerras imperialistas e ínter-imperialistas, y crecientes crisis económicas que irán pagando los trabajadores y pueblos con cesantía, trabajo precario y aumento de la inseguridad social, el endeudamiento y de la pobreza, con mayor marginalidad, delincuencia, drogadicción, etc., hasta el momento en que la destrucción de la tierra y las crisis terminen de socavar todo el entramado e internacionalmente las economías entren en recesiones sin retorno... O, hasta que los trabajadores y pueblos del mundo se le resistan con decisión y empiecen la construcción de un modelo superior de organización productiva y social.

Este último camino ha sido elegido por algunos países de la tierra. La aparición de gobiernos progresistas en América latina, los movimientos “anti-globalización”, la aparición de huelgas y movimientos masivos en varios países europeos, los alzamientos populares en los países del oriente medio, dan señales de que se está abriendo nuevamente una fase en que los proyectos democrático-populares comienzan a adquirir importancia.

También en Chile las condiciones para la perpetuación del neoliberalismo se están agotando. Las crecientes manifestaciones connotan una inflexión: el neoliberalismo comienza ser enfrentado -y de pie.

Chile posee una de las peores distribuciones de la riqueza del mundo, una Constitución de carácter represor, liberal y fascista y un Código laboral absolutamente contrario a los intereses de la clase obrera y demás trabajadores; un Estado policiaco omnipresente y alerta que reprime a trabajadores movilizados, estudiantes, ecologistas, mapuche, organizaciones sociales y a partidos políticos sin representación parlamentaria, de carácter socialista y comunista, habiendo cobrado ya varias vidas; una creciente marginalidad desembocada en delincuencia, drogadicción, alcoholismo y pornografía, prostitución, violencia generalizada, depresión; un proceso acelerado de destrucción de la tierra por empresas que buscan riqueza hoy, dejando un hoyo ecológico para mañana (en el mar, el aire, la cordillera, los bosques, las aguas dulces). Y todo este cuadro, en contraposición a tasas de ganancias que van desde holgadas hasta estratosféricas. Chile es un rotundo negocio para unos pocos, pero para la gran mayoría el vivir en este país, ha resultado la peor “inversión” de sus vidas por tener que vender su fuerza muscular y energía metabólica, su inteligencia, sus horas de vida, a precio y condiciones viles.

Chile ya no es dueño de los recursos naturales que están dentro de sus fronteras. Éstos están en manos norteamericanas (especialmente minería), europeas (especialmente recursos energéticos y alimentarios), chinas (especialmente minería) y japonesas (especialmente productos marítimos) y tampoco posee sus propias carreteras, mayoritariamente concesionadas a extranjeros. Las telecomunicaciones, el transporte, la educación, la salud y la vivienda son deficientes y profundamente discriminatorias para el conjunto de los trabajadores (sean éstos nacionales o inmigrantes) y para los pueblos que habitan este país. Chile no posee una red de organizaciones sociales y obreras clasistas, desde que en 1973 fuese desmantelada a sangre y fuego la organización que las masas trabajadoras y poblacionales habían ido consiguiendo en un largo proceso de construcción y lucha.

Los gobiernos concertacionistas, que en 1989 habían prometido la alegría al pueblo que derrotó a la dictadura, siguieron gobernando con la misma Constitución del ochenta, y la coronaron con la firma del ex primer mandatario Ricardo Lagos. Rápidamente quedó claro que ellos no representaban la solución esperada por las grandes mayorías. Sus gobiernos no han hecho sino representar a plenitud los intereses propios en alianza con el gran capital nacional y transnacional, por lo que han puesto la economía a su propio servicio -enriqueciéndose con el aprovechamiento corrupto de las ventajas de administrar el Estado- y al servicio de los grandes grupos económicos. No han dejado de privatizar sin descanso, desde la minería hasta la educación. La Concertación ha cumplido a cabalidad un doble cometido: perfeccionar, con una eficiencia pasmosa la obra empezada por la dictadura militar, y mantener contenido y desarticulado la movilización política de las grandes masas del país. La hoy gobernante Alianza (hoy nuevamente en el gobierno con Piñera), a su vez, gobernó a Chile sin oposición durante los 17 años de la Dictadura militar, produciéndose así un continuo de ya 40 años en que las grandes masas de Chile han perdido casi toda su capacidad de lucha manifiesta, habiendo ellas -las masas- entrado así en una profunda crisis, -política, social y económica, que se manifiesta en creciente cesantía, marginalidad, delincuencia, cárceles abarrotadas, drogadicción, enfermedades mentales, etc.- que exige una solución...

Y ella es posible: existe un enorme potencial de lucha en el seno de los trabajadores y pueblos de este país, que si bien está aún adormecido, ¡amenaza con estallar!

Bajo la consideración de que el trabajo y la tierra son las dos fuentes de la riqueza, tiene este planteamiento a favor de una Asamblea Constituyente Nueva Constitución con protagonismo popular, como centro los intereses:

  • de las y los trabajadores, nacionales o inmigrantes,
  • de todos los sectores sociales que les son afines y cercanos como lo son los pequeños empresarios, sectores profesionales independientes, entre otros,
  • los intereses de las diferentes naciones de Chile,
  • y el objetivo de una forma de producción social al servicio de las grandes mayorías y de acuerdo y en concomitancia con los ciclos naturales de la tierra.
Creemos que es tiempo para comenzar a avanzar en pos de un gobierno Popular y Democrático, que represente los intereses de la clase obrera y demás trabajadores, de los pequeños empresarios, de pobladores, mapuche, estudiantes, inmigrantes, etc.

Pero, para ello, es necesario cambiar la Constitución vigente.

Urge una Nueva Constitución

Chile es un país capitalista de carácter liberal (desde el punto de vista económico), subdesarrollado, des-industrializado, dependiente de las economías centrales y está dominado por sectores estructuralmente ligados a los capitales extranjeros. Es decir, Chile es un país económico, social y culturalmente dependiente. Posee grandes riquezas naturales de sobra, tales como el cobre, plata, oro, molibdeno y otros minerales, un gran potencial hidroeléctrico, bosques y especies marinas… y sin embargo, sobre nada de lo que acaba de enumerarse ejercen las y los trabajadores y pueblos que habitan Chile, soberanía. En cambio, Chile posee grandes bolsas de pobreza y marginalidad, una salud y educación desigual, un marco constitucional reaccionario, un mercado laboral altamente flexible que le resta estabilidad, capacidad organizativa y protección al trabajador, quien crecientemente va pagando con un costo mayor cada crisis económica que adviene. El Estado de Chile, además, favorece en forma casi absoluta a los poseedores de las riquezas nacionales y a los monopolios internacionales que vienen a saquear el país, pero fomenta la explotación y opresión de los trabajadores, margina a los pueblos originarios, discrimina a sus minorías sexuales y religiosas y a los inmigrantes pobres.

Lo anterior se expresa en la actual Constitución chilena, que sólo pudo nacer sobre la base del exterminio, de la tortura, del éxodo de miles, es decir, sobre la base del terrorismo ejercido desde el Estado sobre las grandes masas sociales. Su objetivo central fue la eliminación de la organización política de la clase obrera y del movimiento popular chileno, acumulada en más de 50 años de lucha, la prevención de su resurgimiento, y sobre esta nueva geografía política, sentar las bases de un nuevo orden económico y su correspondiente estructura político-social caracterizado esencialmente por un poderoso Estado altamente represivo pero con prácticamente nula función social, que entregue a toda la sociedad, ahora inerme, al servicio de los intereses del mediano y gran capital nacional y extranjero, y de sus representantes políticos. Este nuevo orden económico, y su investidura legal y política, que nace en Chile (el Neoliberalismo), ahora domina grandes extensiones de la tierra.

Justamente, las características con las que nace esta Constitución explican el hecho de que sea prácticamente la más liberal (desde el punto de vista del capital), es decir, reaccionaria, del mundo occidental. Es la que mejor resguarda la integridad económica, política y también física de los poseedores de los medios de producción, es la que da el mejor marco político para permitir el saqueo de los recursos naturales, es la que más intensamente ha flexibilizado el mercado del trabajo, es la que más profundamente ha permitido la mercantilización de la educación, de la salud, de la vivienda, de la previsión, de los servicios básicos, es la que con fuerza pasmosa y en tiempos récord desmanteló todos los avances alcanzados de una industrialización nacional.

¡Chile necesita un cambio, un cambio de su estructura económica, política, social y cultural! ¡Ahora!

Los sucesivos gobiernos de la Concertación han argumentado que no habían podido reformar la Constitución por la negativa de la Alianza no permitiéndoles alcanzar el quórum exigido. Ello es cierto, sin embargo, teniendo todo el aparato del Estado en sus manos por casi 20 años, no han movido una sola hoja para fomentar una movilización política masiva a favor de esos cambios, sino que al contrario, han sido los más celosos guardianes de que cada manifestación, movilización, toda voz y opinión que denuncie al sistema y propugne cambios, sean reprimidas crudamente, cobrando impunemente vidas humanas, tratando de convencer a las grandes masas del país de conformarse con los ínfimos espacios políticos y sociales que ofrece la Constitución política de Chile. Hoy desde algunos miembros de la concertación mas el p “c” en oposición al gobierno de Piñera y tratando de apoderarse del reclamo de Asamblea Constituyente, nueva Constitución Política en forma demagógica y buscando desnaturalizar la lucha, hablan de nueva constitución, pero desde el mismo parlamento reaccionario, corrupto y cautivo que gestiona la actual.

Puesto que es en el tipo de la constitución que rige a un país, en el que se plasma el balance entre los intereses del capital y del trabajo, es que todo proyecto político que busque cambiar las condiciones, necesita modificar la Constitución Política para ir colocando un marco político que exprese una correlación de fuerzas progresivamente favorable a los intereses de las grandes masas.

Como consecuencia de las características en pro de los intereses del capital de la Constitución del 80, se hace necesario plantear no sólo reformas de su contenido, sino el llamado a una Asamblea Constituyente que siente las bases de una totalmente nueva y elaborada sobre la base del la opinión de las grandes masas, generada e impuesta desde la movilización popular. En Chile, sin una nueva constitución no habrá posibilidad alguna para que un Gobierno Democrático y Popular pueda impulsar las políticas económicas y sociales necesarias para el bienestar de las mayorías.

Es por ello que la redacción de una nueva constitución política para Chile con protagonismo popular es esencial.

Dependiendo de la mayor o menor capacidad organizativa y política, que vaya asignándose la clase obrera, las masas trabajadoras y los pueblos, es que la constitución adquirirá un carácter más o menos representativo de los intereses de las grandes mayorías.

Es necesario, cambiar de rumbo al cual esta Constitución está llevando a nuestra sociedad, entregándola entera al único fin de existencia de servir a los intereses lucrativos del capital y su subsiguiente explotación humana...

Fundamentos de una constitución democrática y popular.


Hemos señalado: una Constitución política es el espejo de la correlación de fuerzas entre el capital y el trabajo, entre los intereses de los capitalistas y los del las y los trabajadores.

Por lo mismo, el cambio constitucional no puede ser alcanzado por la vía del acuerdo parlamentario, por la recolección de firmas o actos cívicos de grupos minoritarios... Toda nueva constitución, nace de la movilización y la lucha de un sector de la sociedad que, al imponerse y alcanzar el poder político, redacta una constitución política que refleje en papel el orden que desea implementar. Así fue en 1833, en 1925 y en 1980.

Todo cambio de la constitución debe apuntar primeramente a reorganizar el orden económico y su estructura política que lo gobierna. Los principales lineamientos sobre los que se cimienta la urgencia de redactar una nueva Constitución política, consisten en las necesidades de:

Fortalecer la participación de los trabajadores y del movimiento popular en las tomas de decisiones del país.

Junto a lo anterior, el reconocimiento constitucional de la existencia de clases sociales, cómo lo hizo la Constitución política de 1925.

Avanzar en un proceso de independencia económica y política, es decir, de soberanía nacional de Chile, de las economías imperialistas.
Avanzar en conceptos que vayan barriendo los atavismos mentales y culturales retrógrados que el conservadurismo dominante consigue imponer, y empezar a superar las discriminaciones contra las minorías sociales, raciales, sexuales, religiosas, etc.
Es necesario establecer el referéndum permanente.
Es necesario también re-orientar el rol del Estado chileno.
Es necesario colocar la propiedad estatal de los medios de producción al menos en paralelo a la propiedad privada de los mismos y sobre los mismos en los recursos naturales, la banca, los bosques y en las obras publicas.

Junto con lo anterior, establecer como derecho nacional la facultad del Estado de nacionalizar empresas consideradas estratégicas para los intereses del país y de la banca, de acuerdo a los intereses nacionales.

La actual Constitución prácticamente imposibilita al Estado el ejercer funciones empresariales, y con ello le resta de la fundamental capacidad para mantener o crear empresas estatales: la inversión. Con esto, se garantiza que:

1. el capital privado (nacional y extranjero) y su afán de lucro permanezcan como lógicas elementales del funcionamiento de la economía nacional;
2. y que el Estado mantenga su carácter represivo y continúe carente de funciones sociales.
La ausencia de la capacidad de inversión hace que el Estado esté inhabilitado:
  • para ejercer una soberanía nacional económica, territorial, cultural y política efectiva, dado que al estar imposibilitado para crear empresas nuevas o para mantener aquellas pocas no privatizadas, no dispone de fuentes de ingreso económicos propios, y se vea así obligado a concesionar o vender cada pedazo del país al gran capital nacional o extranjero para lograr financiarse;
  • para la construcción por sí mismo de carreteras y caminos, de puertos, de aeropuertos, de astilleros, para implementar industrias energéticas, motrices, extractivas, etc., es decir, para levantar un nuevo proceso de industrialización del país;
  • para la creación de nuevos empleos productivos y paliar la cesantía;
  • para la producción de servicios baratos y de buena calidad para el pueblo (vivienda, educación, agua, energía eléctrica, combustible, seguro de vejez, telecomunicaciones, etc.);
  • para el fomento de la investigación, ciencia y tecnología en Chile;
  • para entablar relaciones económicas, políticas y sociales sobre la base de empresas estatales con otros países de la Región y el Mundo, y así aportar a un clima geopolítico internacional menos hostil y más cooperativo;
  • para constituirse como Estado plurinacional;
  • cambiar el actual carácter parasitario de las fuerzas armadas de Chile;
  • entre otros.
En otras palabras, la actual Constitución política, tienen vedado aún los más limitados espacios para pulsar reformas políticas.

Chile necesita ejercer soberanía plena sobre su territorio y sobre sus recursos naturales. Chile, y no otros países por medio de sus empresas, debe explotarlos según las necesidades de la población, sus capacidades tecnológicas y de acuerdo con las capacidades de la misma tierra. La explotación irracional, basada en el lucro, que las empresas ejercen incesantemente sobre la tierra, debe acabar.

Ejercer soberanía nacional no solamente significa finalizar con el saqueo que empresas extranjeras y los monopolios internos ejercen sobre nuestros recursos naturales (muchos de ellos agotables). Ejercer soberanía nacional significa también dejar de depender económicamente de los productos que los países desarrollados fabrican con los recursos naturales que saquean de países como el nuestro, dejar de depender de la “benevolencia” de las instituciones internacionales tales como el Fondo Monetario Internacional (FMI), Banco Mundial (BM), Organismos de las Naciones Unidas (ONU), etc. y de sus sistemas crediticios, financieros e incluso caritativos como las ONGs.

Una soberanía nacional irrestricta, económica, política, territorial y cultural, no puede ser ejercida solamente en elecciones periódicas y por las autoridades, como demanda la actual constitución, sino cotidianamente por medio de las organizaciones y estructuras que los trabajadores y pueblos se vayan otorgando en sus lugares de trabajo y residencia, lo que exige es un nuevo Estado Democrático Popular el desmantelamiento del actual Estado que solo es un aparato de represión masivo para el resguardo de los intereses del capital, el nuevo Estado Democrático Popular debe ser un aparato que esté al servicio de los intereses de las grandes mayorías de Chile.

Por todo lo anterior:

¡Asamblea Constituyente, Nueva Constitución!

¡Ahora!


jueves, 21 de julio de 2011

LA QUINTA REGIÓN SIGUE EN PIE LUCHANDO




Nadie a estas alturas, salvo por miopía política, puede negar que el movimiento en lucha por la educación se amplió, y hoy ya no están solamente los estudiantes luchando por una Educación Estatal, de Calidad y Gratuita, sino que se suman muchos más, desde los Sindicatos Mineros, pasando por el gremio de los profesores y hasta los compañeros de la tercera edad, que se han hecho presente en innumerables marchas. La cosa es clara, la mayoría exige un cambio al sistema educativo, y no soluciones parches.

La pasada gran marcha por Valparaíso, del Jueves 14 de Julio, que convocó a más de 20 mil manifestantes, cifra muy distinta a las dadas por los medios de comunicación oficiales, que evidencia el constante bloqueo comunicacional, que se refleja desde la escasa cobertura del movimiento siempre pujante, hasta la sobrecarga de imágenes de jóvenes “haciendo destrozos”, haciendo ver como violentista y delincuentes a los que nos oponemos a las políticas neoliberales, así como a quienes la sostienen, es decir, la Alianza por Chile (UDI-RN) y la Concertación (PS, PPD, PDC, PRSD más los omitidos del P”C”). Pero ni la tergiversación de los hechos, podrán acallar las voces de miles y miles, ni mucho menos paralizar y debilitar el movimiento estudiantil.

Siguiendo la misma línea, desde la Unión de Estudiantes Secundarios (UES) quinta región, seguiremos impulsando con fuerza la necesidad de fortalecer la unidad estudiantil y social, esta necesidad es de camino propio, sin acuerdos con la Concertación y Aliados que representan a la nueva derecha, y como tal, esta nueva derecha trabaja para evitar el real ascenso de las luchas sociales.

Tenemos claro que ni cambiando al Ministro de Educación se resuelven los problemas, pues es Política del Estado Capitalista actual, mantener el Lucro en la Educación y la Libertad de Enseñanza, libertad que sólo la pueden usar los sectores acomodados de la Burguesía chilena, por eso es que, necesitamos un cambio de fondo en la Educación. No vemos como un triunfo las pasantías de ministros, es decir, el cambiar de un ministerio a otro.

La educación es un derecho universal, como lo dicen, al menos los organismos internacionales, y como lo reclaman los trabajadores, los pueblos, los estudiantes en las tomas, marchas, protestas y diversas manifestaciones, pero los políticos-empresarios, dicen que NO, “que la educación es un bien de consumo”, así lo planteó el Presidente Piñera en el discurso al inaugurar una sede del DUOC-UC, esto significa que la educación no es un derecho, sino que es un bien de consumo, y por lo tanto, se debe pagar para consumir (estudiar).

Aquí los únicos porfiados y testarudos son los Piñera, los Lavín, los Bulnes y tod@s los sinvergüenzas de la Alianza y Concertación, que durante 20 años nada hicieron a favor de la educación, sino que sólo se llenaron los bolsillos, aumentaron la desigualdad social, privatizaron el país y lo entregaron a manos extranjeras y a monopolios nacionales, sometiendo a los trabajadores y sus hijos a la miseria, a las migajas del sistema capitalista, con sistemas de salud precarios, viviendas sociales de mala calidad, porque las buenas cuestan mucho, pero muchos millones, trabajos, horarios y salarios esclavizantes y un etc. de sucesos injustos, a los cuales hoy el pueblo y los estudiantes dicen ¡¡BASTA!!.

POR ESTAS Y MUCHAS RAZONES MÁS, NO DEJEMOS DE LUCHAR COMPAÑEROS.

NO TE QUEDES EN TU CASA, SALE A UNIRTE, ORGANIZARTE Y PROTESTAR.

NO DEJEMOS LA LUCHA POR LA EDUCACION EN MANOS DE LA ALIANZA Y LA CONCERTACION.


viernes, 15 de julio de 2011

TOMA DE CUARTEL DE PREFECTURA DE CARABINEROS DE VALPARAÍSO

Los pobladores del sector de Los Altos de Laguna Verde, realizan acto de presión con una ocupación en la Prefectura de Carabineros de Valparaíso a partir de la falta de apoyo concreto de Carabineros de Laguna Verde, que no realizan controles efectivos de cortes de cables eléctricos y amenazas a pobladores de ese sector, pese a existir una orden del juzgado en relación a un recurso de protección a favor de la comunidad de Laguna Verde y en especial del sector de Altos de Laguna Verde.
Esta ocupación pacífica se realiza hoy viernes 15 de Julio, a partir de las 12,30 del medio día, aproximadamente, en la Prefectura de Carabineros de Valparaíso ubicada en calle Buenos Aires 750 y espera durar hasta logras que los pobladores de este sector de Valparaíso, sean recibidos por el Prefecto Señor Marco Antonio Merino Calvo.

Mayor información :81683138

¡SOLO LA LUCHA DARÁ LO QUE LA CONSTITUCIÓN FASCISTA, LAS LEYES, EL GOBIERNO Y LOS PATRONES NIEGAN!








El 14 de Julio mas de 200.000 marchamos en todo el país, la respuesta estúpida y desesperada del gobierno patronal, fue la represión abierta y desatada, se ataco a los manifestantes ¡si la pretensión del ejecutivo fue sembrar el pánico y el miedo, se equivoco medio a medio!.
La lucha continua y existen fuerzas para mantenerla largamente, esto es una muestra de determinación y fortaleza del movimiento estudiantil, básicamente de sus bases, de los establecimientos de comunas populares que actúan con determinación y hacen escuela en la lucha de clases.
Como un elemento de gran importancia y de destaque actual, desde el PC(AP) llamamos a IMPULSAR con energía y creatividad, tanto en los lugares de trabajo, estudio y también territoriales el PARO NACIONAL de 48 horas al que ha convocando la CUT para el 24 y 25 de Agosto. Hemos hecho criticas fuertes a la dirección de la CUT, tenemos criticas de peso y contenido que hacerles, NO podemos pasar por alto su muchas veces antipopular abandono de los intereses de los trabajadores y pueblos de Chile, su oportunismo y el estar bajo el paraguas neoliberal de la concertación, esto es así y NO lo ocultamos, ni lo ocultaremos, al contrario, pero de cara al llamado a PARO NACIONAL para el 24 y 25 de Agosto estaremos con todo, todos debemos estar con todo, al fin al cabo el éxito del mismo será obra de los trabajadores, estudiantes, pobladores y pueblos originarios y bueno a quienes lo han llamado a realizar, se les agradece.

Comisión Ncaional de Comunicaciones
Partido Comunista Chileno (Acción Proletaria)
PC(AP)

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miércoles, 13 de julio de 2011

Actividades de la Coordinadora por la lucha de los pueblos, en Valparaíso




Este Lunes 11 de Julio y en el marco de la conmemoración de los 40 años de lo que fue la Nacionalización del Cobre, la Coordinadora por la Lucha de los Pueblos (ex Coordinadora contra la Represión), donde participan diversas organizaciones sociales y políticas, realizó una actividad con el objetivo de hacer claridad, de lo que significaría, si el cobre estuviera en manos del Estado Chileno y no en manos de empresas extranjeras. En esta actividad se repartieron, en abundancia, diversos materiales informativos relacionados con los 40 años de la nacionalización de cobre, así como de la importancia de su renacionalización; También se dio inicio a una importante recolección de firmas por la renacionalización del cobre; se instalaron paneles informativos que fueron aceptados por los transeúntes que se paraban a leer y comentar sus opiniones de aprobación por la actividad realizada; las mesas con información fueron otro punto donde se concentraban las personas a firmar y retirar material, tanto político, como era el Remolino Popular y la revista Northstar compass, del Partido Comunista Chileno (Acción Proletaria) P.C.(A.P.), así como material informativo diverso; la proyección de videos relacionados con la nacionalización del cobre, hace 40 años, fue también una de las actividades programadas y que se lograron cumplir exitosamente. Felicitaciones a todos los que participaron y ayudaron a sacar adelante esta tarea, entendiendo que se realizaron otras actividades relacionadas con esta importante fecha, como la “toma” del arco Británico, por estudiantes universitarios.




Luis Aravena E.





Comisión Nacional de Comunicaciones


Partido Comunista Chileno (Acción Proletaria)


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11 DE JULIO DÍA DE MÍTINES, MOVILIZACIONES, PROTESTA Y PARO.



Ayer 11 de Julio se cumplieron 40 años de día en que se NACIONALIZO el cobre, consientes de su significado de diversas formas desde el mundo popular se recordó la fecha, se puso de relieve la realidad actual de la propiedad de la gran minería del cobre, donde un 72% esta en manos de empresas imperialistas. 72% que se desglosa en un 30% que impuso la dictadura de Pinochet y un 42% los gobiernos de la concertación. En esta fecha también se rechazo ampliamente las maniobras del gobierno de Piñera y de su ministro de minería, de Laurence Golborne de privatizar el 28% de la propiedad de la gran minería del cobre que actualmente ostenta en Estado de Chile atreves de CODELCO.



Ayer el Paro de los trabajadores de CODELCO fue total, el primero con estas características en 18 años, 30 mil trabajadores de planta, subcontratistas y supervisores (rol A), pararon, a lo cual hay que sumar las manifestaciones, marchas, mítines algunas reprimidas violentamente por Carabineros (manifestaciónde estudiantes secundarios plaza Italia).


Lo que ha quedado claro que el reclamo es NO a la privatización de CODELCO, RENACIONALIZACIÓN de cobre y como sustento y fondo de todo ASAMBLEA CONSTITUYENTE Y NUEVA CONSTITUCIÓN POLÍTICA, nacida y formulada desde la movilización popular.




A continuación les entregamos fotos de la marcha UNITARIA realizada por el centro de Santiago, acentuando el carácter de protesta del 11 de julio.



Comisión Nacional de Comunicaciones


Partido Comunista Chileno (Acción Proletaria)


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lunes, 11 de julio de 2011

A 40 AÑOS DE LA RENACIONALIZACION DEL COBRE..






En el día de ayer 9 de julio y en el marco del 40 Aniversario de la Nacionalización del cobre y por la renacionalización hoy, desde quienes levantamos la alternativa Democrática Popular y Revolucionaria se desarrollaron en Santiago, dos importantes actividades, la primera una marcha por el centro de Santiago y la segunda un foro debate.
Es importante recordar que fue un 11 de julio de 1971 cuando bajo el gobierno de Salvador Allende, se nacionalizo el cobre, es decir el 100% de la propiedad de la gran minería, paso a manos del Estado de Chile, dejo en ese entonces de estar bajo control y explotación imperialista.
A partir del golpe de Estado fascista de 1973, se inicio un proceso de desnacionalización, cabe tener presente que el golpe dado bajo órdenes del imperialismo yanqui, tuvo como una de sus principales razones, el que el Estado de Chile dejara de ser dueño de las riquezas naturales del país, particularmente de la gran minería del cobre. Al dejar Pinochet La Moneda, un 30 % de la propiedad del cobre estaba ya desnacionalizada y al dejar el gobierno las diversas administraciones de la concertación, estamos con un 72% en manos privadas particularmente de empresas imperialista y el actual gobierno empresarial de Piñera, pretende desnacionalizar el 28% restante.
Es de gran importancia para entender la importancia de la lucha por RENACIONALIZAR en cobre que:
-El territorio de Chile es solo el 0,25 % de la superficie terrestre y el mismo contiene mas del 35% de las reservas del cobre a nivel planetario.-Dado la calidad del cobre chileno, su costo de producción es el mas bajo de todo el mundo.-En la actualidad Chile produce mas de la tercera parte de todo el cobre en el mundo.-La producción de cobre corresponde a mas del 43% de total de todas las exportaciones de Chile.-CODELCO dueño del 28% de la propiedad de la gran minería del cobre, aportaría al estado de Chile según cálculos, en el año 2011, 9 mil millones de dólares y las mineras privadas que tienen que tienen el 72% de la propiedad, solamente 8.500 millones de dólares.-En el año 2010 las empresas privadas e imperialistas del cobre obtuvierón por excedentes operacionales o ganancias, 30 mil millones de dólares. Para el 2011 se estima que superarán los 34 mil 500 millones de dólares.
No es necesario dar mas argumentos para justificar la urgente lucha por RENACIONALIZAR el cobre, porque este de nuevo debe estar en manos de los chilenos, del Estado y que este sea Democrático Popular, que este al servicio de las mayorías de los pueblos del país. Aquí están los recursos para una vida digna y buena para todos en Chile, para educación de calidad y gratuita desde la sala cuna hasta la universidad, salud publica de calidad y gratuita, pensiones y jubilizaciones dignas, viviendas dignas para todas las familias, etc..
Hoy es necesario detener la mano privatizadora de Piñera y su ministro de minería y energía, y todo sin dejar de tener presente que aquí todos los neoliberales desde los fascistas pinochetistas y sus cachorros de la "alianza" (UDI-RN), hasta los demagogicos de la "concertación" (DC;PPD;PR;PS) y sus apéndices, son responsables de la desnacionalización de la principal riqueza del país, de entregar a las potencias imperialistas, lo que es fundamental para el desarrollo social, de soberanía y la libertad de Chile y de todos sus habitantes.
En el camino de la RENACIONALIZACIÖN del cobre: Asamblea Constituyente y nueva Constitución Política generada y aprobada participativamente y democráticamente por todos los habitantes de Chile y no por el actual, corrupto, patronal, neoliberal y cautivo parlamento reaccionario y proimperialista.
Como muestra de las actividades nombradas les entregamos algunas fotos y un vídeo.



Comisión Nacional de Comunicaciones


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